Tena los diminutos, y, unos, ojos, color marihuana, a los fue reina del instituto, el que repet, las del derecha dijeron: "otra que rana", cuando, en "Crnicas Marceianas", la streap-tease.
En sus quimeras de a Al Pacino, los de "el Rayo"... no ramos cosa su merced, si, la chiquita de Prez, un buen padrino, los productores, que de mujeres, le un papel.
de fresa, lengua de caramelo, de bromuro, supervedette, de lujo, modelo, de culebrn, haba futuro, en las pupilas de los maduros, enamorarse, un ms de la cuenta, era una inversin.
Debut de de tal en un vil melodrama, con sus veinte minutos de a su mam, el le exiga, cada vez, ms de cama, todava, por Vallecas, la Superestar.
La noche antes de la noche de la toalla, el novio, con un pasado de moda, enviud el altar, mientras, Barbi, levitaba, en la de un de playa, que, el Tarot, Corto Malts y Bob Marley, le abortar.
Al se va por atajos, jeringas, recetas.
Ayer, un pingajo, me dijo, en el "tigre" de un "Dnde est la cancin, que, me hiciste, eras poeta?" "Terminaba tan que nunca la empezar".
Por labios, que sabian a puchero de inmundas, habra matado yo, que, muero, ya es por amor.
Se masticaba, en los billares, que, el Rayo, bajado a segunda, por la M-30, el caballo de la desilusin.
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