Que ladren los perros, que y tiemble el suelo, que cabalgamos, que mientras tu vuelo. A dos mil de altura ya no escucho tus miedos. Me tendrás que hablar más alto con el no te entiendo.
tambores de guerra, dardos, flechas. Los que ayer nos hoy nos echan de sus fiestas. Que las ratas negras gritaré mas que ellas, que sin maquillaje no nos parecen tan fieras.
Suerte que no vuelto a saber más de ti y ojalá pase tiempo... Camina recto y suerte que no hemos a saber más de ti y ojalá mucho tiempo... recto y suerte.
Con el comprendimos que más calla mas tiene. Agotamos la paciencia de las de verde en cenas familiares y desayunos con especiales. No dejaban de decirme "no sabes qué tienes".
Suerte que no hemos vuelto a más de ti y ojalá mucho tiempo... recto y buena suerte que no vuelto a saber más de ti y pase mucho tiempo...
"Prólogo"
de nada dejaremos claras las que nos importan. Las de abertos de vidas cercanas, paredes que por callan. Y al resto del mundo deseo de éxitos en la batalla. Que despacio, deprisa y caminemos con la alta...
"Historias de y Placer"
Y ahora que he vuelto a convertir mi cuerpo en y no han ni si quiera huesos, las bandejas en el suelo. Y ahora que cuelgo de "no moleste" en mi sueño, y salto de la hasta el incendio y todos hacen si me duermo.
Y ahora que empieza a algo de luz en nuestra celda no dejamos de escuchar como nos gritan libertad fuera. Solo nos queda esperar que la turva la puerta con secos que me llenan la cabeza.
Cuentan de vida y placer, de soles que en tardes que no han de volver, de mundos libres y de amantes que desnudos y entre los bailes te que escucho tu voz... vez.
Y ahora que miento calculo las y el momento, las mentiras y me invento maneras de trampas en el juego. Y si me pierdo y mi cabeza por el cielo, tocando la con los dedos, me con flores hasta el cuello.
Y ahora que empieza a entrar de luz en nuestra celda no dejamos de escuchar como nos libertad ahí fuera. Solo nos queda esperar que la tire la puerta con golpes secos que me la cabeza.
Cuentan historias de y placer, de que arden en tardes que no han de volver, de libres y de amantes que bailan desnudos y entre los te juro que escucho tu voz.
Y me cuentas de vida y placer, de soles que arden en que no han de volver, de mundos libres y de amantes que desnudos y los bailes te juro que escucho tu voz...