Las que me dices cuando callas, los que anidan en tus manos, el hueco de tu entre las sábanas, el que pasamos insultándonos, el a la vejez, los almanaques, los que corrían despavoridos, la perdida en cualquier parte, el violinista loco, los
las que he besado yo en tus ojos, el denso olor a desbordado, la que se mofa de nosotros, las que olvidaste en el armario, el espacio que en mi alma, la muñeca del incendio, la locura agazapada, la diaria entre dos cuerpos, mi habitación con su de toros, el en las esquinas del olvido, la que queda, los despojos, el hijo que jamás tenido, el del dolor, los agujeros, el que maullaba en el tejado, el ladrando como un perro, el exilio, la dicha, los retratos, la lluvia, el desamparo, los discursos, los que nunca nos unieron, la redención que entre tus muslos, tu en la cubierta del cuaderno, tu modo de el corazón, la que ocupaste en una cárcel, mi a la deriva, mi canción, el del viento entre los árboles, el silencio que como un muro, tantas hermosas que se han muerto, el tiránico del absurdo, los desvanes del deseo, el que murió cuando eras niña, el beso que se pudre en labios, la cal de las paredes, la desidia, la playa que los gusanos, el naufragio de certidumbres, el derrumbe de y de mitos, la oscuridad en como un túnel, la cama en el vacío, el de la casa, el rescatándonos del tedio, el quebrado, la madrugada, el amor como un rito en al fuego, el insomnio, la dicha, las colillas, el aprendizaje del respeto, las heridas que ya ni nos quita, la que arrastramos sin remedio, todo lo que nos y quitaron, los años tan deprisa, el pan que compartimos, las caricias, el peso que en las manos.